Huawei y ZTE, a punto de ser prohibidas en todo Estados Unidos por orden de Trump, según Reuters

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Como en las más famosas partidas de ajedrez, el combate comercial y político entre Estados Unidos y China continúa, y cada movimiento se observa con la máxima atención. Por la repercusión que pueda tener en las empresas implicadas, y también porque se sabe de antemano que provocará una respuesta en el contrario.

De nuevo tenemos a Huawei en el centro del huracán, pero según Reuters, que ha publicado la información en exclusiva, ZTE podría verse de nuevo afectada. Ambas empresas se están enfrentando a un cerco comercial de diversos países, todos relacionados de una forma u otra con la red de los Cinco Ojos, y ahora se podrían enfrentar a una orden ejecutiva que las dejaría fuera del mercado de telecomunicaciones estadounidense. Una orden firmada por la propia Casa Blanca.

ZTE ya tuvo su propia ración de Gobierno de los Estados Unidos hace algunos meses. La compañía china recibió una prohibición para negociar con empresas estadounidenses, incluyendo a Qualcomm e Intel, prohibición que causó que la empresa cesase su actividad en todo el planeta a la espera de un envite judicial contra el país norteamericano.

El conflicto pareció saldarse con un acuerdo, tras la negociación entre Estados Unidos y China. Dicho acuerdo incluía la renovación de la cúpula directiva de ZTE en Estados Unidos, aceptando colocar a informadores estadounidenses que se asegurasen de que no volvía a cometerse un delito semejante. El delito, saltarse el bloqueo comercial que Estados Unidos había impuesto sobre Irán. ZTE comerció con ellos y fue sancionada.

Ahora que las aguas parecían haberse calmado en tierra de ZTE, la compañía podría enfrentarse a un nuevo bloqueo comercial, esta vez de su material e instalaciones para telecomunicaciones. Cuenta Reuters que la orden, que afectaría también a Huawei, llevaría ya ocho meses en estudio y que la Casa Blanca se plantearía firmarla ya, para que entrase en vigor el 1 de enero de 2019.

ZTE dejaría de poder comercializar sus equipos en Estados Unidos al mismo tiempo que Huawei, aún bajo sospecha tras la acusación de Estados Unidos y otros gobiernos de espionaje a través de sus equipos de telecomunicaciones. La orden sería, sin embargo, la más dura hasta el momento pues llegaría del propio presidente y no de un departamento del estado. También por el volumen del mercado norteamericano tanto para ZTE como para Huawei.

Dicha orden, de entrar en vigor, tendría un especial impacto sobre las redes de telecomunicaciones rurales de Estados Unidos, pues las operadoras locales serían las principales perjudicadas, al ser las mayores clientes de Huawei y ZTE en el país. Habría que ver qué movimientos realizarían para que esta orden no causase un deterioro en las redes móviles rurales del país.

El impacto económico, sólo para la RWA, la asociación de operadores con menos de 100.000 suscriptores, sería de entre 800 millones y 1.000 millones de dólares. Sería el precio a pagar por reemplazar los equipos de ZTE y Huawei por el de otros proveedores autorizados, o no descartados, por el Gobierno de Donald Trump. Y eso sería sólo el 25% del total de sus equipos.

Tocará esperar a que concluya definitivamente el año para comprobar si esta orden ejecutiva se acaba emitiendo, y ver qué respuesta hay por parte tanto de Huawei y de ZTE, y también por parte del gobierno chino. Un movimiento más en una partida que se prevé larga y dolorosa para las empresas implicadas. Veremos hasta qué punto llegan los daños colaterales, pues Apple y Google podrían salir perdiendo por las respuestas del país de la Gran Muralla.

La respuesta de Huawei

Desde Xataka Móvil hemos contactado con Huawei para conocer sus impresiones acerca de esta información publicada por Reuters, y la posibilidad de que caiga sobre ellos la prohibición firmada por la Casa Blanca. Portavoces del fabricante chino nos comentan que no tienen ninguna declaración oficial por el momento, pero que nos contactarán en caso de que quieran ofrecer una réplica.

Sí añaden algún comentario extra en torno a las dudas sobre la seguridad de su tecnología 5G.

Algunas preocupaciones en torno a la seguridad de la tecnología 5G de Huawei eran legítimas, pero se han podido aclarar o atemperar a través de la colaboración de operadores y gobiernos. Otras inquietudes de seguridad planteadas con falsedad, como excusas para bloquear la competencia en el mercado, retrasarán la adopción de nuevas tecnologías, aumentarán los costes de despliegue de la red y elevarán los precios para los consumidores.